Cuando el sol se esconde detrás del Mediterráneo, Barcelona se transforma. La ciudad condal no duerme; se reinventa. Con una oferta de entretenimiento nocturno que rivaliza con las metrópolis más vibrantes del planeta, Barcelona ha conquistado el título de capital del ocio en Europa y se posiciona firmemente como la segunda ciudad del mundo para el turismo de entretenimiento adulto, solo superada por Las Vegas. Su magia comienza en los bares de copas que salpican el Eixample, el Gótico y el Born, donde cada cóctel es una obra de arte…
