«Esposa madura infiel y jovencita», «Sexo lésbico con su madrastra», «Vírgenes perfectas» o «Tijera con chica heterosexual» son algunos de los títulos que encabezan vídeos que pueden encontrarse ahora mismo en cualquier web de pornografía cuando se busca la categoría «Lesbianas».
Unos títulos que esconden unas dinámicas o ideas del sexo entre mujeres que, no dejan de resultar casi performativos, como todos los de esta industria del porno, por otro lado. Pero no deja de ser curioso preguntarse hasta qué punto realmente reflejan los deseos de las mujeres y no es, en realidad, una imagen del sexo distorsionada.
Y esto es aún más preocupante si tenemos en cuenta que, en nuestro país, la edad del primer contacto es a los 8 años y a los 14 se generaliza el uso de la pornografía. Unos contenidos que cada vez son más violentos, pero que por desgracia, no se convierten en tema de conversación fuera de los círculos de amigos o en un plano de acción muy superficial, cuando es algo que hay que contemplar de frente para entender, investigar e incluso abordar.
En palabras de Bake Gómez, periodista y activista LGTBI (a quien puedes seguir en Instagram): «En el porno es todo mucho más extremo porque hay un tabú a hablar del tema, hay dos corrientes del feminismo y son: o hay que ilegalizarlo, hay que destruirlo o no se habla del tema ni se consume o todo lo contrario y estás el otro extremo que es el de consumir porno a saco».
La comunicadora es consciente de que esta desconexión que hay de no ver la relación entre lo que sucede en la pantalla, con el cambio de tendencia en los casos de agresiones sexuales (cuyos agresores tienen menos edad que nunca), es algo que nos va a pasar factura a corto plazo.
«La cosa es que eso no te haga llevarlo a la vida real, porque la mayoría de los vídeos son agresiones, además de machistas, con dinámicas de poder clasistas, racistas, gordófobas o humillantes», opina.
Pero antes de entrar al porno, ¿qué tipo de sexualidad femenina crees que promueven productos culturales creados por hombres (películas, videoclips, series, publicidad…)?
«Se nota mucho que la visión es la de señores cishetero, a partir de ahí es desde donde se generan las narrativas, con lo cual nos colocan siempre a las mujeres en una posición de objeto. Todo el universo del contenido tanto de canciones, de historias, de películas… Todo está pensado desde lo que ellos quieren, desde su deseo, su fantasía y su placer» – dijo
Por Mara Mariño
