Siete de cada diez españoles consideran que la prostitución es violencia y no una forma de ejercer la libertad sexual

Siete de cada diez españoles consideran que la prostitución es violencia y no una forma de ejercer la libertad sexual

Solo tres de cada diez encuestados por el CIS apoyan imponer multas a los clientes de la prostitución, una de las medidas que el PSOE e Igualdad quieren incluir en la ley abolicionista

La primera encuesta monográfica del Centro de Investigaciones Sociológicas (CIS) sobre prostitución indica que la mayoría de los españoles considera que no es un trabajo, ni una actividad económica más, sino una forma de violencia hacia las mujeres, lo que demuestra, según el Ministerio de Igualdad, que las posiciones regulacionistas son minoritarias en la ciudadanía.

El sondeo, realizado a partir de 10.019 entrevistas, refleja en concreto que son siete de cada diez los españoles que consideran que la prostitución es una forma de violencia (porcentaje que se eleva al 75% entre la población femenina) y que quienes la ejercen son víctimas de explotación sexual.

Y un porcentaje aún más amplio, de casi el 80%, considera que esta actividad pone en riesgo la dignidad de las personas y rechaza la idea de que es una «forma de ejercer la libertad sexual«, uno de los argumentos usados por quienes defienden regular la prostitución en España. También hay un rechazo mayoritario a que sea «una forma de entretenimiento» o «un trabajo como otro cualquiera».

Eso sí, la ciudadanía percibe la actividad como un fenómeno estrechamente vinculado a la vulnerabilidad socioeconómica. Siete de cada diez personas encuestadas piensan que las mujeres que se prostituyen lo hacen por necesidad económica, mientras que un 41,5 % considera que son forzadas a ello, y otro 21,7%, a que se debe a que están en situación irregular en España.

«La encuesta nos dice claramente, como primer titular, que la ciudadanía no lo entiende como una actividad económica más, sino como una expresión de la desigualdad estructural que vive la sociedad, que se expresa de forma violenta en la prostitución, que está atravesada por la pobreza, la coerción y la vulnerabilidad«, ha indicado la ministra de Igualdad, Ana Redondo, en la presentación del sondeo.

Familiares y parejas

Un dato llamativo es que el 63% de la población indica que le parecería mal que un hombre de su familia pagase por sexo, sobre todo entre la población femenina, donde el porcentaje sube al 71,1%, lo que según Igualdad demuestra que «existe un claro rechazo de las mujeres a mantener una relación de pareja con una persona que pague por mantener relaciones sexuales». En cuanto a los motivos que llevan a muchos hombres a la prostitución, un 40,8% cree que es para la realización de prácticas o fantasías que otras mujeres no aceptan, y un 19,3%, por la necesidad de sentir que dominan la relación sexual.

Al mismo tiempo, también existe un rechazo generalizado hacia la pornografía y las plataformas de sexo ‘online’, como ‘Onlyfans’. De hecho, también siete de cada diez consideran que el porno violenta a las mujeres, y un porcentaje similar, que pagar por visualizar actos sexuales en internet es una forma de prostitución. «Es un dato relevante, que indica que cada vez más ciudadanos no diferencian de lo que ocurre en las redes y la realidad», ha incidido Redondo.

A este respecto, un mayoritario 93,3% apoya limitar el acceso a los menores al porno, tal como prevé hacer el Gobierno a través de la ley de protección digital infantil. De hecho, el sondeo muestra que los españoles opinan que no conviene dejar solas a las familias en este control, sino que el Ejecutivo y las plataformas también deberían de hacerse responsables. Y un aplastante 95% opina que las redes deberían tener la obligación de eliminar contenido sexual no consentido.

Con las respuestas, el CIS ha elaborado tres perfiles arquetípicos con las opiniones mayoritarias en torno a la prostitución y la pornografía, donde predomina el perfil crítico (el 53% de la población está en contra de la primera y el 50,1% en contra de la segunda), seguido del moderado (37% y 28%) y el permisivo (12% y 18%).

Castigar a los clientes

Por último, el sondeo también indaga sobre cuáles son las medidas más eficaces para erradicar la prostitución. La acción que cuenta con más apoyo (48,4%) es la de reforzar la educación en igualdad, la sexualidad y los derechos humanos desde la infancia. Igualmente, un 40,6% ve necesario ofrecer programas sociales y económicos para que las mujeres puedan dejar la prostitución.

Pero solo tres de cada diez encuestados (el 34,6%) creen que castigar a los clientes y a quienes se lucran por la prostitución, pero no a las mujeres, podría ser una medida eficaz, pese a que es una de las iniciativas que el PSOE y el Ministerio de Igualdad apoyan incluir en la ley abolicionista que está en elaboración y que aún no ha visto la luz porque no cuenta con apoyo suficiente.

Ante ello, la ministra ha indicado que «son conscientes» del mensaje que transmite la encuesta, en torno a que «lo importante son las medidas educativas». «El castigo es la última ratio», ha afirmado.

Foto: Una mujer que ejerce la prostitución en la calle Robadors del Raval. / Ferran Nadeu / EPC
Por Patricia Martín

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